Calentamos un poco la leche en el microondas y apartamos. No hace falta que queme, pero cuanto más caliente esté más fácil se integrara después.
Ponemos la mantequilla en una pequeña sartén a fuego suave (4) hasta que se funda.
Añadimos la harina y la mezclamos bien con una varilla formando una pasta.
Acto seguido echamos la leche poco a poco, sin dejar dejar de remover, para que se vaya integrando y con cuidado de que no salgan grumos.
Una vez hayamos agregado toda la leche, añadimos una pizca de sal y subimos el fuego al (7). Coceremos la bechamel removiendo sin parar con una varilla hasta obtener el espesor deseado.